Mark Zuckerberg, CEO

La tecnología es una parte importante de nuestras vidas, y las empresas como Facebook tienen responsabilidades inmensas. Todos los días tomamos decisiones sobre cuál discurso puede ser perjudicial, qué constituye publicidad política y cómo prevenir ataques cibernéticos sofisticados. Esto es importante para mantener a nuestra comunidad segura, pero si empezáramos de cero, difícilmente pediríamos a las compañías hacer estos juicios por sí mismos.

Creo que necesitamos un rol más activo por parte de los gobiernos y reguladores. Al actualizar las reglas de Internet, podemos preservar lo mejor de éste – la libertad para que las personas se expresen y para que los emprendedores construyan cosas nuevas – mientras que también protegemos a la sociedad de mayores daños.

De lo que he aprendido, creo que necesitamos una nueva regulación en cuatro áreas: contenido perjudicial, integridad de elecciones, privacidad y potabilidad de datos.

Primero, contenido perjudicial. Facebook brinda a todos un canal para usar su voz, y esto crea beneficios reales – desde compartir experiencias hasta generar movimientos que van creciendo. Como parte de esto, tenemos la responsabilidad de mantener a las personas seguras en nuestros servicios. Esto significa decidir qué se considera propaganda terrorista, discurso de odio, entre otros. Continuamente revisamos nuestra políticas con expertos pero, a nuestra escala, cometeremos errores y tomaremos decisiones con las que la gente no esté de acuerdo.

Los legisladores a menudo me dicen que tenemos demasiado poder sobre el discurso, y francamente estoy de acuerdo. He llegado a pensar que no deberíamos tomar tantas decisiones importantes sobre el discurso nosotros solos. Por esta razón, estamos creando un cuerpo independiente para que las personas puedan apelar a nuestras decisiones. También estamos trabajando con los gobiernos, incluidos funcionarios franceses, para asegurar la eficacia de los sistemas de revisión de contenido.

Las compañías de Internet deben ser responsables de hacer cumplir las normas sobre el contenido perjudicial. Es imposible eliminar todo el contenido dañino de Internet, pero cuando las personas usan docenas de diferentes servicios para compartir – cada uno con sus propias políticas y procesos – necesitamos un enfoque más estandarizado.

Una idea es que los organismos de terceros establezcan normas que regulen la distribución del contenido nocivo y midan a las empresas con respecto a esas normas. La regulación podría establecer puntos de referencia para lo que está prohibido y requerir que las empresas construyan sistemas para mantener el contenido dañino al mínimo.

Facebook publica informes de transparencia sobre la efectividad con la que estamos eliminando contenido dañino. Creo que cada servicio relevante de Internet debería hacer esto de manera trimestral, porque tiene la misma importancia que un reporte financiero. Una vez que entendamos la relevancia del contenido dañino, podremos ver qué compañías están mejorando y dónde debemos establecer el punto de referencia.

Segundo, la legislación es importante para proteger las elecciones. Facebook ha realizado cambios significativos sobre los anuncios políticos: los anunciantes en muchos países deben verificar sus identidades antes de comprar anuncios políticos. Construimos un archivo de búsqueda que muestra quién paga por los anuncios, qué otros anuncios publicaron y qué audiencias vieron los anuncios. Sin embargo, decidir si un anuncios es político no siempre es sencillo. Nuestros sistemas serían más efectivos si la regulación tuviera estándares comunes para verificar a los actores políticos.

Las leyes de publicidad política en línea se centran principalmente en los candidatos y las elecciones, en lugar de problemas políticos divisivos en los que hemos visto más intentos de interferencia. Algunas leyes solo se aplican durante las elecciones, aunque las campañas de información son continuas. Y también hay preguntas importantes sobre cómo las campañas políticas utilizan los datos y la selección de públicos objetivos. Creemos que la legislación debe actualizarse para reflejar la realidad de las amenazas y establecer estándares para toda la industria.

En tercer lugar, la protección efectiva de la privacidad y la información necesita un marco global armonizado. Personas de todo el mundo han pedido una regulación integral para la privacidad en línea con el reglamento general de la protección de datos de la Unión Europea, y estoy de acuerdo. Creo que sería bueno para Internet si más países adoptaran regulaciones como el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR, por sus siglas en inglés) como marco común.

La nueva regulación de privacidad en los Estados Unidos y en todo el mundo debería basarse en las protecciones que proporciona el GDPR. Éste debería proteger tu derecho a elegir cómo se usa tu información – al tiempo que permite a las empresas utilizar la información para motivos de seguridad y proporcionar servicios. No debería requerir que los datos se almacenen de manera local, ya que lo haría más vulnerable al acceso injustificado. Y debe establecer una manera de responsabilizar a las empresas como Facebook, imponiendo sanciones cuando cometemos errores.

También creo que un marco global común – en lugar de una regulación que varía significativamente según el país y el estado – asegurará que Internet no se fragmente, que los empresarios puedan construir productos que sirvan a todos, y que todos reciban las mismas protecciones.

Mientras los legisladores adoptan nuevas regulaciones de privacidad, espero que puedan ayudar a responder algunas preguntas que GDPR deja abiertas. Necesitamos reglas claras sobre cuándo se puede usar la información para servir al interés público y cómo debe aplicarse a las nuevas tecnologías, tales como la inteligencia artificial.

Finalmente, la regulación debe garantizar el principio de potabilidad de datos. Si compartes datos con un servicio, deberías poder moverlos a otro. Esto permite a las personas elegir y posibilita a los desarrolladores innovar y competir.

Esto es importante para Internet – y para la creación de servicios que las personas quieren. Es por eso que construimos nuestra plataforma de desarrollo. La verdadera portabilidad de datos debe parecerse más a la forma en que las personas utilizan nuestra plataforma para iniciar sesión en una aplicación, que a las formas existentes en las que puedes descargar un archivo de tu información. Pero esto requiere reglas claras sobre quién es responsable de proteger la información cuando se mueve entre los servicios.

Esto también necesita estándares comunes, motivo por el cual admitimos un formato de transferencia de datos estándar y el proyecto de código abierto para transferencia de datos.

Creo que Facebook tiene la responsabilidad de ayudar a resolver estos problemas, y espero discutirlos con los legisladores de todo el mundo. Hemos desarrollado sistemas avanzados para encontrar contenido dañino, detener la interferencia en las elecciones y hacer que los anuncios sean más transparentes. Pero las personas no deberían tener que confiar en que las compañías resuelvan estos problemas en lo individual. Deberíamos tener un debate más amplio sobre lo que queremos como sociedad y cómo la regulación puede ayudar. Estas cuatro áreas son importantes, pero, por supuesto, aún hay más por discutir.

Las reglas que gobiernan el Internet permitieron a una generación de empresarios construir servicios que cambiaron el mundo y crearon mucho valor en la vida de las personas. Es hora de actualizar estas reglas para definir responsabilidades claras para las personas, empresas y los gobiernos en el futuro.