Por David Baser, Director de Administración de Producto
Los teléfonos celulares se han transformado en nuestras mochilas digitales. Contienen nuestra agenda, nuestra lista de tareas, nuestras fotos y –cada vez más– nuestras billeteras. Y en el mundo conectado de hoy, a menudo compartimos esa información con apps y servicios en internet sin dudarlo ni un segundo.
Los beneficios son evidentes. Podemos tomar fotografías en nuestro iPhone y rápidamente compartirlas en Instagram, Snapchat o Twitter. Podemos subir nuestros contactos de Gmail a una publicación de Paperless e invitar a nuestros amigos a una fiesta. Y podemos sincronizar nuestro Fitbit con una app de Nike para monitorear nuestro estado de salud. Estas opciones nos hacen la vida más fácil y son posibles gracias a un ecosistema de plataformas –incluida la Plataforma Facebook– que nos permite compartir nuestra información con otras apps y servicios de manera directa. Esta portabilidad de datos es también impulsada por herramientas como Descarga tu Información, de Facebook, que te permite crear una copia de tu información en nuestra plataforma para luego almacenarla en tu computadora o subirla a otro servicio.
Algunas de las apps más populares del mundo fueron construidas en la Plataforma Facebook, que ha contribuido al desarrollo de grandes ideas que han simplificado y agilizado la vida digital de las personas. Pero sabemos –en especial luego de Cambridge Analytica– que este flujo de información tiene el potencial de ser utilizado para cometer abusos. Las personas malintencionadas pueden recolectar información de las personas y utilizarla de maneras que ellas no están al tanto o que no aceptaron, tales como la venta de datos personales a compañías de marketing. Facebook tiene políticas claras contra esto, pero tal como vimos con Cambridge Analytica, las personas malintencionadas están más que dispuestas a ignorar esas políticas a la hora de perseguir sus propios objetivos.
Algunos afirman que la mejor respuesta a Cambridge Analytica sería cerrar completamente Facebook para que las apps no puedan acceder a este tipo de información. Pero limitar la posibilidad de que la gente pueda compartir información eliminaría las comodidades de las que disfrutamos. Después de todo, la capacidad de compartir tus contactos con Venmo o Spotify, o mover tu perfil digital en masa entre servicios con herramientas como Descarga tu Información, tiene un inmenso valor. Y, finalmente, uno debería tener la posibilidad de mover su información a donde quiera.
Debemos encontrar el equilibrio correcto, dándole a la gente el control sobre cómo compartir sus datos y previniendo el abuso sin entorpecer las experiencias de la gente ni frenar la innovación.
Con esto en mente, hemos tomado medidas para restringir el acceso a nuestra plataforma con el fin de prevenir mejor  cualquier abuso. En 2014, anunciamos que cambiábamos nuestra plataforma para limitar dramáticamente los datos a los cuales podían acceder las apps. Y en los últimos meses hemos acelerado este trabajo, restringiendo la información a la que las apps tienen acceso cuando inicias sesión con Facebook y las autorizas. Ahora, a menos que una app haya pasado por una revisión completa, solo podrá solicitar tu nombre, foto de perfil, y dirección de email. Es mucha menos información que cuando descargas esa aplicación directamente en tu teléfono. También hemos eliminado la posibilidad de que un desarrollador pueda solicitar datos privados adicionales de personas si nos parece que no han utilizado la app en los últimos tres meses
Estos cambios nos empujan en la dirección correcta, pero proteger la información de la gente es una tarea que nunca se termina. Y toda la industria tecnológica debe trabajar codo a codo, ya que a la hora de un intercambio de datos, ambos lados necesitan ser privados. Casi todos los días hay noticias sobre alguna compañía y datos personales que cayeron en las manos equivocadas. Aunque estemos todos estamos tomando medidas para reforzar nuestras protecciones de privacidad, no encontraremos las respuestas en un solo lugar. Las compañías están conectadas entre sí –y nuestro ecosistema tecnológico no puede revertirse– por lo tanto debemos trabajar juntos en estándares y prácticas recomendadas para que la portabilidad de datos se haga realidad, al mismo tiempo que priorizamos la privacidad y seguridad de las personas.
En esta línea, la semana pasada nos asociamos con Google, Microsoft y Twitter para un nuevo proyecto que apunta a establecer una forma en común de que la gente pueda transferir su información hacia y desde servicios en internet. Seguiremos compartiendo más sobre cómo estamos trabajando para lograr este equilibrio, y también recurriremos a expertos externos con diferentes puntos de vista sobre el futuro de la portabilidad de datos.